Sinopsis: Un joven pícara está en tren de correrse con un consolador en el baño cuando la vieja burguesa que lo alberga vuelve a entrar y se pregunta quien está haciendo. Muy cachonda, le pide dejar de ocuparse de su coño y le pide venir él comer sus tetas. Después de haberle lamido el final de los tetas, se desviste y se hace palpar los pequeños tetas a su vez lo que parece quitarlo. Los dos tortilleras se convierten en cada vez más calientes y vienen a a continuación se comer el coño cada una su vuelta antes de insertarse un grueso consolador y de hacerse gozar a fuerza de se sobar el clítoris. ¡Es con una gran sonrisa y una satisfacción completa que van a poder dormirse esta noche allí!
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