Sinopsis: Un joven autostopista alemán cuyo falda es más corto que el cabello de un paracaidista encuentra a un agradable automovilista que acepta llevarlo hasta el Cabo de Agde, donde lo esperan de los amigos. ¿La pequeña germana no habla francés pero se comprende rápidamente que se aburre muy durante este interminable trayecto, y como prefiere el sexo a las palabras indicadas con flechas, que de mejor que una pequeña masturbación para pasar el tiempo? Aquí pues que separa los muslos y secomienza se sobar intensamente el pistilo a través del tanga. Aprovecha para destacar su cumbre y se constata que la teutona tiene de pequeños pezones. Cada vez más excitada, no se desconcierta más de tejido y se alinea los dedos en el chochito sin plantearse de cuestiones. El agradable automovilista se decide courtoisement sobre el lado para facilitarle la tarea. Y como es francés y en consecuencia galante, se ofrece al hacer una paja él mismo, lo que acepta de buen grado. Después de un orgasmo bienvenida, reanudan la carretera, y en gracias (del alto o el paja, no se sabe demasiado), decide a su vez del pignoler (poco) y chuparle (mucho) hasta que un nuevo paro improvisado a bordo de la carretera le permita de correrse (enormemente) grognant de alegría. Llegan finalmente a su destino, aliviados y contentos uno y otro, y se dejan a bordo del camino. Es una bonita novela, es una bonita historia, es un foutrance de hoy.
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